Yo me acuerdo de cuando el Pato llegó de Japón. Estábamos en segundo medio y llegó a mitad de año. Se notaba que no entendía nada de nada. Hablaba algo de español (él es chileno, pero desde los 5 a los 15 vivió en Kobe). Le costaba pronunciar las eres y nos reímos hasta hoy de una vez que escribió en una portada para un trabajo "Tlabajo de labolatolio".
Hoy el Pato es mi amigo que viajó a New York y Londres. El mismo que me trajo 5 miniaturas para la bandeja de arena (pintadas a mano) un libro hermoso de Klimt, muchos tés, un brillo que le encargué, entre otras muchas cosas. Ayer me decía "tenía que frenarme para no traerte más regalos".
Hoy con el Pato tenemos muchas cosas en común: 41 amigos mutuales en facebook, adoramos la comida picante, el jugo de membrillo Afe y las ensaladas con mucho limón.
El Pato no tiene tele en su pieza, lee mucho y le gusta toda la música. Me gusta conversar con él y jamás lo he escuchado hablar mal de alguien. Ni siquiera me mira feo cuando soy yo quien se refiere a otro de manera pesada. No trata de convencerme de sus ideas y me encanta cuando le digo "deberíamos habernos ido por allá, creo que estaba más descongestionado" y me contesta "tienes razón". Me conmueven sus mensajes cuando despierto y me dice cosas como "hola preciosa, que tengas un lindo día. Ya te extraño para abrazarte". Adoro escucharlo decirme cosas en japonés.
Pato, además cocina como los dioses. Soy feliz cuando me dice "¿has probado el puré con wasabi?, ya te lo haré un día, te has perdido la mitad de la vida". O me manda un mensaje para preguntarme "¿te gusta el chocolate?". Me llenan de ternura sus palabras a veces mal utilizadas y sus faltas de ortografía. El otro día, hablábamos algo de cuando estábamos en 4° medio y me dijo "yo en esa época ni siquiera hablaba mucho español". El Pato está todo el día inventando recetas. Siempre pensando en quién invitar. Un día me dijo "yo soy feliz cocinando para mis amigos". Cierro y abro los ojos y tiene en el living de su casa tablas de queso, pimientos, rebanadas de jamón serrano, salsas, galletas extrañas, panes deliciosos, velas y música. No conozco nadie que encuentre que la sal de mar es distinta a la otra y se compre un moledor de sal.
El Pato es fanático de la ropa. Es muy fashion y formal para vestirse. Tiene en su clóset las camisas colgas ordenadas por colores. Tiene como 10 camisas blancas. Iguales. Usa colleras todos los días. Y cuando anda de viernes informales, a mi me parece que va una entrevista de pega de lo bien presentado. Combina cinturón y zapatos. Pero eso le preocupa a él: jamás habla de la ropa de los otros.
El Pato me dice que soy linda y bella, cada 5 minutos. Me mira y me abraza. Me hace cariño en el pelo.
El Pato ayer me miró con una cara de ternura infinita y me dijo "te quiero, Gabriela".
Y yo le creí.




Cuack!
Ayer pasé por acá y leia tu articulo sobre lo que esperabas para este año (esto) 2008, has hecho una evaluación de lo que te ha llegado y lo que aún te falta, vamos en la mitad del año y es bueno hacer una revisión de la lista para darle energía a lo que falta o se vé lejano o lo que ya no necesitas para ver como fluye la energía.
Saludos, luz y mucha paz,
TO+
P.D. Se te lee contenta :)