El lunes mi jefe habló conmigo para ofrecerme ser contratatada en forma definitiva por la consultora. Me pilló de sorpresa y de momento se me vinieron miles de ideas y proyectos que siendo "internalizada" a la empresa podría tener: vacaciones pagadas, no más levantadas a las 5 AM a hacer informes, sueño tranquilo cuando hay escasez de evaluaciones... la vida feliz en un contrato.
Lunes en la noche dormí mal. Ayer martes se acerca nuevamente mi jefe para decirme si lo he pensado y que me cambia la oferta porque me quiere para un cargo como consultora de procesos, que implica mayor responsabilidad, tener gente a cargo, contacto con el cliente...
Mega decisión. Mega decisión contemplando que es un anhelo que he tenido desde que me instalé en Santiago. Decido mandarle un mail a Jaime, mi jefe de la otra empresa para la que hago coaching, más que nada para ver qué proyectos tiene para mi el 2008... me cita hoy a las 8:30. Perfecto, la reunión con el gerente general la tenía a las 17 hrs.
Martes en la noche duermo mal nuevamente. A las 8:30 puntual Mito me recibe, blabla, le cuento, me hace un par de preguntas, me pone en distintos escenarios, me dibuja un par de abstracciones. Me mira a los ojos y me habla de cómo me ve. Al despedirnos, me da un abrazo cálido, cercano, que me deja extraña. Me voy cerca de las 9:30 con una emoción que me recordó a cuando salía de terapia y ahí caché: ¡Jaime me regaló una sesión de coaching! Salí confundida, clara y confunidad a la vez. Con un mapa ampliado.
17 hrs fui a la reunión con el gerente general ya convencida que no era lo que quería. Me pregunta "¿qué es lo que más te dolería dejar si ingresas contratada acá?" Me quedé helada. No lo había pensado. "la diversidad, la libertad de elegir más alternativas, las posibilidades." contesté.
Caminé sientiéndome profundamente agradecida. Agradecida de Jaime y su generosidad. Agradecida de Rodolfo y su frase "más que una oferta de jefatura es un deseo", agradecida de reconocer las señales a mi alrededor y , por fin, escuchar más a mi instinto que a mi cabeza.





Yo creo que es éste el momento y no otro. En otro momento no habrías elegido la opción que tomas ahora. Ahora es el momento de las posibilidades. La Mandi está grande, ya no son tantas las urgencias y exigencias externas, ahora es el tiempo para pensar en tí. En tus gustos. Para escuchar a tu guata como dices. Es el momento de correr riesgos e ir por oportunidades. Ser un "recurso flotante" y tenerlo super claro y sacar partido de eso. La mejor de las suertes para tí , Gabriela, qué rico es recibir de allá afuera de la ventana señales positivas, sentir que el resto encuentra valor en lo que uno hace. La raja. te felicito.