No quiero escribir de Colombia.
No quiero escribir hasta que se me pase esta pena que tengo instaladita desde las 9:45 de la mañana y que lo unico que me hace pensar es en lo desafortunadaque soy respecto a los demás.
(y por favor, no quiero comentarios en los que me digan que es una ridiculez, si tengo salud, a mi hija bella, trabajo, que qué mas puedo pedir) Por que si puedo pedir más y quiero seguirlo pidiendo hasta parecer majadera, hasta que llegue.
Asi que, queridas amigas santiaguinas, me aislaré por unos días hsta que pase esta patética forma de sentir/pensar que me agarra de cuando en vez y que me hace compadecerme de una manera que me produce pudor.
Y la distancia geográfica con mi amiga Monka se me hace sideral: Concepción resulta igual que Shangai. No hay consuelo posible por estos días, al menos no lo veo.





siiiiiiiiiiiii
te hecho de menos y es verdad, stgo es igual que shangai, la dura.
entiendo esa sensación, y bueno, hay que esperar que la alegría te despierte un día y te lleve directo a donde el lama tenzin, a meditar un ratito sobre el vacío y la vacuidad.
ya, y algo pa chulear:
¿viste que villouta está en una clínica por "jalar de un jueves a un domingo"?
esa onda
y
¿te gustaron los kids in the hall?
¿cómo te fué con el amigo de las mandi?
¿de sonrisa vertical nada de nada?
ayer me comí una humita de mediokilo en el stromboli, con su escudo de litro. pop.