Como en todo viaje que he hecho sola, nuevamente me ha pasado: ganas de quedarme en el lugar así: completamente sola. Me fascina el anonimato que da subirse a un avión, bajarse y no ser nadie en ese lugar. Vale, claro, ser alguien, pero está la posibilidad infinita de construir lazos, amistades, vínculos, cambiar tu alimentación, la forma en que te relacionas.
En el avión vi "The Brave one" o algo así como "La Valiente" de Jodie Foster. Lloré para variar. No sé si muy buena como película pero es lo que a ella le pasa cuando le matan a su guapo novio (medio musulmán en pinta).
Bogotá ha estado perfecto: me estaba esperando Alberto, el chofer asistente de Iván, mi jefe colombiano avecindado entre Chile y Miami. Me conversaba lindo, en ese tonito tan de los Colombianos "usté Gabriela no se preocupe de nada". Me metí a 2 supermercados (lugar donde debo hacer mi pega) y salí del último con 2 mangos, 1 kilo de naranjas verdes, 2 kilos de mandarinas, 2 yogurt de mandarinas 1 1/2 litro de leche de avena con canela. Cargadita a la fruta.
Es verano y hace frío: amanece e las 6:30 se oscurece a las 18. 24 grados máximo y llueve apenas, húmedo, pero para mi está perfecto.
Y seguiría hablando de la comida, pero sin duda lo que quiero destacar es que por fin encontré un lugar que sintoniza con mis tiempos: Colombia se levanta temprano. Gimnasios abiertos desde las 4 AM, peluquerías desde las 5, los colegios entran a las 6:30, oficinas a las 7, bancos desde las 8 a las 20 (sábados hasta las 14 hrs). Todo se recoge a las 5 y la gente está en cama a las 20 hrs. Simplemente maravilloso. Ayer, por ejmplo, Alberto me pasó a buscar a las 6:15 "la voy a llevar a tomar el mejor tinto del sector", un café para levantar muertos y claro, abierto desde las 5:30.
Mi pega ha estado maravillosa, me toca entrevistar a muchos colombianos que, ganan el sueldo mínimo y mi estrategia primero es ser Cliente Misterioso y luego entrevista abierta en sus puestos de trabajo. Conversar y conocer cómo viven ha sido simplemente un lujo que no podría haber tenido siendo turista, ¿qué mejor?
Además, quienes me conocen saben cómo me gustan los supermercados y las ferias, así que acá me siento en mi salsa. Ayer fui a una cosa tipo Vega Central pero en proporciones colombianas: la fruta, los granos, los camiones... y los peligros colombianos: la seguridad heavy porque se mueve mucha plata, hay mucho asesinato y secuestro, y droga pa qué hablar. Me muevo en comunas de distintos estratos, conociendo distintos supermercados, unos tipo Lider, otros Ekono, otros de barrio, otros Jumbo. Hoy me toca ir a los Supermercados estrato 6, que es como ABC1. Estoy feliz, me movilizo con Alberto y con taxis. Ayer me subí a uno que de programa radial traía un rezo de rosario, así que cada vez que le curioseaba cosas sobre ¿su pega? ¿la familia? ¿qué come? ¿donde va los fines de semana? ¿qué música escucha? me echaba unas miraditas asesinas para que no lo interrumpiera en su afán religioso.
Estoy feliz por acá. Mañana en la noche llega Iván, saldremos a comer y el lunes nuestro vuelo a Cali sale a las 7 AM. Ahí nos toca trabajar en las oficinas centrales de la compáñía, con los peces gordos. Esta es una empresa gigantesca, que pertenece a UN SOLO DUEÑO, "un tipo secuestrable" como dice Iván, lo que implica que el montaje de seguridad para ingresar a las oficinas es de aquellos: entras y se te cierra la puerta de atrás, te escanean y se te abre la puerta de adelante. Es heavy.
Desde Bogotá, para Bligoo, la enviada especial, Gabriela Navarrete.





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(me pasa cada vez que hago un viaje nuevo)
bakán tu viaje!, me alegro, la súper salvá del 2008!!!!